Los principios básicos de una vivienda pasiva están diseñados para maximizar la eficiencia energética y el confort interior mientras se minimiza el impacto ambiental. A continuación, te detallo los pilares fundamentales:
1. Aislamiento térmico efectivo
Un buen aislamiento en techos, paredes y suelos es clave para reducir las pérdidas o ganancias de calor.
Beneficio:Mantiene una temperatura constante y reduce la necesidad de calefacción o refrigeración.
Los puentes térmicos son áreas donde el calor se transfiere más fácilmente, como uniones entre muros y ventanas. En una vivienda pasiva, se eliminan o minimizan.
Se utiliza un sistema de ventilación mecánica que recupera el calor del aire interior antes de expulsarlo.
La vivienda debe ser hermética para evitar filtraciones de aire no deseadas. Esto se logra con sellados adecuados en puertas, ventanas y estructuras.
La orientación y el diseño de la vivienda aprovechan al máximo la luz y el calor del sol durante el invierno, mientras que protegen del sobrecalentamiento en verano.
Las ventanas son una parte fundamental. Se utilizan vidrios dobles o triples con marcos aislantes para minimizar las pérdidas térmicas.
Se prioriza el uso de dispositivos y sistemas que consuman poca energía, como luces LED y electrodomésticos certificados.